Rubí
No fue planeado.
Nunca lo es.
Solo escuché mi nombre y luego el de Eva, pronunciado con ese tono venenoso que algunas personas usan cuando creen que tienen derecho a destruir a otros con palabras. Estaba sacando mis libros del casillero cuando las oí reír. No me giré al principio. Me dije que no importaba. Que tenía que aprender a ignorar.
Pero entonces una de ellas dijo:
—Al final tal para cual. La hermana y la zorra.
Sentí cómo algo me explotaba en el pecho.
Me giré tan rápido que casi m