Isabella
Los últimos días habían pasado volando, casi como en un sueño borroso. Entre las idas y venidas del hospital, el enorme alivio de ver a mi madre fuerte tras terminar su última quimioterapia y el tiempo que pasé con mi hermano Daniel, mi mente se había desconectado por completo de la realidad. Logré meterme en una burbuja de normalidad, una tranquilidad que me hacía olvidar por momentos el lugar en el que estaba metida.
Pero las burbujas en esta casa nunca duran demasiado.
En cuan