(Narrado por isabella)
El sonido del despertador me arrancó de golpe del sueño. Abrí los ojos y lo primero que pensé fue en que era mi segundo día en la empresa de Alessandro. Mi cuerpo se resistía un poco, pero la idea de no quedar mal me obligó a levantarme enseguida.
Me duché con rapidez, dejando que el agua templada me despejara por completo. Frente al espejo, dediqué más tiempo que ayer en arreglarme: opté por un conjunto formal, pantalón negro de corte recto y una blusa blanca elegante que