Capítulo 079: Buenos días, cariño.
Desperté mareada, como si hubiera estado bebiendo hasta caer inconsciente. Una luz intensa se filtraba por la ventana.
¿Cómo había llegado a aquel lugar? ¿Dónde estaba?
Abrí los ojos de golpe y me incorporé a medias. Ya no estaba dentro del baúl. Me llevé las manos al rostro, respiré hondo y traté de despejarme.
Estaba en una cama amplia de madera clara con el cabecero tallado de forma magistral. Cuatro columnas de madera retorcida sostenían un dosel rojo. Las sábanas también rojas de seda y v