Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de un rato de embestidas profundas y rudas, Gio llega al clímax con un orgasmo arrollador que lo hace tambalear y, por poco, deja caer a Katerina.
Ella se aferra a él y recuesta la cabeza en la clavícula de su esposo, satisfecha y con una sensación de logro que la hace sonreír. De la misma manera, Gio la sostiene y le acaricia la espalda, luego le besa el cuello.
—Eres una pilla —le susurra juguetón y le lame l







