Mundo ficciónIniciar sesiónÉl se remueve en la cama con grandes sollozos y quejidos. No quiere morir; todavía no ha logrado su sueño de ser un hombre rico y tener un harén de mujeres que trabajen solo para él.
Pudo haberlo logrado si el viejo con quien casó a Katerina hubiera cumplido su palabra de darle la mitad de la fábrica. No obstante, este solo lo entretuvo con miserias y luego le dejó toda su fortuna a Katerina, quien se negó a darle má







