Faddei
Quisiera que esta noche fuese eterna.
Miro a Mabel sosteniendo a nuestro hijo, y por un momento todo lo demás deja de existir.
Gianni sigue siendo diminuto, pero ya no tanto como cuando llegó al mundo. Está un poco más gordito, más fuerte. Su piel es blanca, delicada, y su pequeña nariz respingada es idéntica a la de Mabel.
Incluso su cabello casi rojizo, es inevitable no sonreír. Gianni es precioso, tanto como ella.
No dejo de mirarlos.
Mabel lo amamanta con una calma que me desconciert