Faddei
Nunca tuve un punto débil, por eso no le tenía miedo a nada, sin embargo, ahora tengo a un hijo, pequeño y frágil en una caja transparente conectado a cables y eso minutos atrás me quebró en pedazos, pero la imagen de Mabel con nuestro pequeñito en el pecho me dio mil años de vida.
Mabel duerme, después de su ardua labor dando a luz, necesita algunas horas de descanso, no lo deseaba, realmente la obligué. No quería separarse de él, pero su cuerpo estaba agotado y aunque ella crea que to