Samantha
Ha pasado varios minutos desde que las chicas salieron y aún siento rabia, aunque trato de ignorar esa molestia, de calmarme, porque no debería estar asi, menos con mis amigas. Pero no puedo, se me dificulta un poco.
Se que debo relajarme. Estas son nuestras vacaciones, deberíamos estar disfrutando, riendo… no peleando. Aun así, no puedo evitar que me hierva la sangre. Que apoyen a Cristian, después de lo que me hizo, es algo que me cuesta digerir.
Yo soy una mujer pacífica —bueno, la m