Samantha
¿Acaso el destino se empeñó en arruinarme el día? Primero discuto con las chicas, luego me topo con Cristian, y ahora esto. Si alguien tiene un arma a mano, que me dispare de una vez, porque no creo poder soportar otro encuentro desagradable e insoportable.
Ahí está ella, como salida de una pesadilla de terror que juré haber superado, Cristal, con una sonrisa de burla característica de ella. Esa sonrisa que siempre logra ponerme al borde de la locura. Y que dan ganas de estrangularla.
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