La mañana en Pueblo Chico estaba fresca y luminosa. Alondra decidió salir con Carlos para hacer unas compras y caminar un poco. Vestía su estilo característico: camisa blanca arremangada, pantalón oscuro tipo “chin” y botas cómodas. El cabello recogido en una coleta baja, dejando escapar algunos mechones que el viento movía con suavidad.
—Me gusta cómo te ves así —dijo Carlos mientras avanzaban por la plaza—. Despiertas miradas, pero no por lo que llevas, sino por cómo caminas… segura, sin mied