Sofía quedó paralizada, el celular temblando aún en su mano. La noticia era imposible de asimilar: su padre había sido sentenciado a muerte. El mundo se derrumbaba a su alrededor.
El miedo y la urgencia la hicieron reaccionar. Con dedos temblorosos se calzó los tacones, tomó las llaves del auto y su bolso, y bajó corriendo las escaleras. En la sala, Anna, Sonia y Valentina conversaban como si nada pasara. Sofía apenas les lanzó una mirada fugaz .
Entonces, Brian apareció en el umbral de su e