El silencio en el penthouse era tan tenso que parecía a punto de romperse.
Valeria y Adrián se miraron las caras en una fracción de segundo. Fue una mirada de puro pánico compartido. Ella sintió que se le secaba la boca.
—Ehh...
Valeria intentó desesperadamente disimular, forzando una sonrisa que le pareció una mueca horrible. Dio un paso tentativo hacia su hermana.
—Hermana. Qué bueno verte. No... no esperaba tu visita, ¿está todo bien?
Karla se enfureció. Su brazo, que aún sostenía el teléfon