117. Juicio en la montaña.
Juicio en la Montaña
Era algo que Franco había intentado solamente una vez en su vida, y no había sido capaz de controlarlo. Una vez dejaba escapar la fuerza de su lobo interno, algo dentro de él explotaba como una fuerza incontrolable que hacía que su lobo emergiera por completo. Pero tenía que intentarlo.
En esa oportunidad, sus dedos comenzaron a cambiar, las garras emergieron. Tenía que tener una fuerza de voluntad incontrolable para poder someter a su lobo interno y que la transformación no sucediera por completo. Su garra emergió únicamente del codo para abajo, y justo antes de sentir que podía llegar a transformarse por completo, levantó la mano para golpear los barrotes de la celda y romperlos. Era la única forma de poder escapar de ahí sin que lo apuñalaran las púas que estaban pegadas a las paredes y el techo.
Pero antes de poder romperlas, Francisco lo detuvo.
— ¡Detente! — le gritó el vampiro, poniéndose de pie mientras levantaba las manos en el aire — . ¿Qué pasa?
Franc