Capítulo 7 – La caída del rey.
Fernando dormía a mi lado, respirando profundo, convencido de que me había engañado otra vez. El hombre no tenía idea de que ya estaba condenado.
Me levanté en silencio, me vestí con esmero —traje oscuro, blusa impecable, el cabello recogido— y salí de la casa sin despedirme. El aire fresco de la mañana me acarició la piel dándome una sensación de tranquilidad.
Adrián me esperaba en su oficina. La seriedad en su rostro era la misma de siempre, pero sus ojos tenían algo distinto, un fuego conten