Kalen la tomó de la mano en cuanto bajaron del auto, no se arriesgará a que huya como una loca. Ana miró a su alrededor, era un edificio, ¿Acaso es dueño él de uno de los departamentos? Al subir al ascensor y verlo poner la clave supo que sí era dueño de uno de ellos.
―Kalen… ―Se sintió nerviosa al encontrarse a solas con él. ―¿Me has traído a tu departamento de soltero? ―Kalen enarcó una ceja. ―¿Es en serio?
―No, este es mi refugio. ―Confesó en un largo suspiro. ―Aquí es donde venía cuando l