Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del alba tiñó el patio del faro de un dorado suave y discreto, como un susurro de esperanza tras la noche de combate. Amara regresó acompañada de Lykos y un pequeño grupo de guardias que sostenían antorchas apagadas y escudos mellados. El silencio matinal contrastaba con el estruendo de la batalla reciente: arbustos arrancados, cenizas de antorchas desparramadas en el suelo y charcos de sangre oscura donde antes habían huido los espectros de niebla. Pero lo más evidente eran las dos ci







