Mundo ficciónIniciar sesiónEl rugido del motor del Aston Martin rompía la calma de la noche. Damien conducía sin rumbo fijo, con el rostro endurecido y los nudillos pálidos sobre el volante. Cada semáforo que cruzaba era un estallido de furia contenida, cada bocina un eco de su propio caos.
Había intentado llamarla una y otra vez, pero Sophie no contestaba. Ni una sola vez. La línea se iba directo al buzón, y eso lo hacía hervir de impotencia.
Finalm







