Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad parpadeaba bajo ellos como un manto de estrellas terrestres, indiferente a las transformaciones que ocurrían en aquel penthouse que ya no era solo de Damien. Sophie había ido dejando su huella en cada rincón: una manta de cachemira color crema sobre el respaldo del sofá de cuero, fotografías espontáneas que capturaban risas compartidas en lugar de portadas de revistas, flores frescas en jarrones de cristal que suavizaban el acero y el m&aacu







