Narrador Omnisciente
El sol de la tarde caía con intensidad sobre la ciudad, tiñendo los edificios de un tono dorado. Cindy y Marco salieron de la mansión de Bruno en un coche de alta gama, de esos que mezclaban elegancia con potencia. La gran estructura de piedra y acero quedó atrás, con sus muros altos, cámaras de vigilancia y guardias discretos pero atentos.
Marco conducía con su habitual seriedad, las manos firmes en el volante y la mirada clavada en la carretera. No hablaba mucho; nunca lo