Calvin Monteverde
El amanecer asomaba tímidamente en el horizonte, pero para mí, el tiempo parecía detenido en un limbo asfixiante. Conducía por una carretera desierta, rodeado de árboles y montañas. El motor de mi camioneta rugía suavemente mientras mis ojos vigilaban cada sombra, cada curva, cada movimiento en el retrovisor. La sangre seca en mis manos y mi camisa era un recordatorio de lo que había ocurrido horas atrás. Había escapado por los pelos de un intento de asesinato, y dos de mis h