Brenda
Ya estaba fuera del casino con las manos apretadas en puños. La humillación me quemaba por dentro, pero lo que más me dolía era la impotencia. Cindy… Todo esto era por culpa de Cindy. Esa perra me la pagará, apenas vuelva a la zona VIP, le haré la vida imposible. Sentía que ella no me había hecho nada directamente pero una parte de mí no podía evitar odiarla.
No tiene ni una semana a aquí y ya barrió el suelo con mi ego.
Seguro que estuvo de zorra con el jefe desde el primer día.
Sino p