Subtítulo:
“A veces, entrenar no es solo fortalecer el cuerpo… sino aprender a confiar con los ojos cerrados.”
El sol filtraba sus primeros rayos sobre los claros del refugio. La niebla se desvanecía lentamente entre los árboles, dejando al descubierto la zona de entrenamiento, aún húmeda por el rocío. El aire estaba fresco, pero algo cálido flotaba entre los troncos: la energía silenciosa de dos almas aprendiendo a compartir espacio.
Ariadna ajustó la trenza de su cabello mientras observaba e