No mueras Alejandra.
Los padres de la beta ya se habían enterado de la noticia, la delicada situación de la luna de la manada había corrido como pólvora por todo el territorio.
Ellos ya habían llegado al hospital para intentar acabar con lo que Esmeralda había comenzado, no podían permitir que Alejandra la echara de cabeza con el Alfa. Eso significaría la muerte para ellos.
— Beta Eduardo, ¿Qué hace por aquí? Su hija ya no está internada, ¿A qué ha venido al hospital?
— Si... Mi esposa y yo nos hemos ente