Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz del megáfono seguía rebotando contra las paredes desconchadas del prostíbulo, pero Elara sabía que era una grabación, un truco de Alejandro para desestabilizarla. Los reflectores eran solo linternas potentes colocadas estratégicamente en el callejón.
Dante, sin embargo, no lo sabía, su paranoia era un incendio fuera de control. El cañón del arma seguía hundido en el esternón de Elara, y sus dedos







