Después de que Fernando fue atrapado, las cosas parecían marchar mejor. Gracia y Maximilien decidieron no abandonar el país, al menos no hasta que el juicio en su contra terminara. Querían ver con sus propios ojos cómo ese hombre pagaba por cada segundo de sufrimiento que les había causado.
En la compañía, los días se mantenían en orden… salvo por la presencia de Lauren y María. Desde que aceptaron aquellos trabajos, Gracia había sospechado que no durarían mucho. Y sus sospechas comenzaron a co