Quererse vengar.
Un mes transcurrió desde el momento en que Christian despertó de su prolongado letargo.
El hospital, que al principio se sentía como un lugar ajeno dan pavoroso, se había transformado en un sitio colmado de recuerdos. Cada esquina del corredor, cada puerta de las habitaciones y cada rostro de las enfermeras y doctores ya eran familiares para Bella. Incluso el penetrante olor a antiséptico ahora le resultaba un aroma hogareño, porque detrás de esa fragancia estaba Christian, quien mostraba mejo