Esa noche, Ana lo dispuso todo a la perfección.
En la lujosa suite del hotel donde se hospedaban, Ana había ambientado el espacio con un cuidado meticuloso. Velas de aromaterapia ardían en cada rincón de la estancia, proyectando una luz tenue, cálida y romántica. Pétalos de rosas rojas alfombraban el suelo de mármol blanco, trazando un camino desde la entrada principal hingga el dormitorio. Sobre la mesa de noche, junto a la cama, una botella de una costosa champaña ya se encontraba abierta, fl