CAPÍTULO 115: PLAY BALL
Dos horas después de la acalorada discusión entre Charly y Chiara, los portones de la mansión se abrieron para dejar salir la caravana de autos de la familia, seguidos de la seguridad; el aire se llenó de los gritos eufóricos de los niños. Marco, con su uniforme impecable y el guante de cuero golpeando rítmicamente contra su palma, lideraba la marcha. Había una chispa de fuego en sus ojos, la misma que Nick le había enseñado a cultivar: «Un líder no solo juega, Marco; un líder observa el campo c