Adrien y Leah salieron del restaurante caminando despacio. A unos metros, una fuente de piedra burbujeaba con calma. Se sentaron en el borde, Leah balanceando los pies mientras observaba el agua con fascinación.
Minutos después, James salió del restaurante acompañado por Oliver y Theo. Al ver a Adrien aún junto a la fuente, se detuvo.
—¿No vas a saludar de nuevo? —preguntó Oliver, con una sonrisa cómplice.
James lo pensó un segundo, luego asintió.
—Los veo después.
Se separó del grupo