Carlos sonrió de lado y se puso de pie. —Entendido. Vamos, el espectáculo nos espera.
Zeynep se levantó, ajustó su traje blanco y negro, y respiró hondo. Caminó al lado de Carlos hacia la salida principal del hotel. En cuanto las puertas automáticas se abrieron, el bombardeo comenzó.
Afuera, en su auto, Ariel observaba la escena como si fuera el estreno de una película de la cual ella era la productora. Vio a los reporteros acomodarse, las cámaras preparadas, y cuando Zeynep y Carlos apareciero