La Fuga y la Mentira Maestra
Emmir, notando que su hermano estaba a punto de estallar, decidió hacer la pregunta que todos pensaban.
—Carlos... —empezó Emmir, sirviéndose agua—. Hay algo que no entendemos. Ariel acaba de comentar que tú y Zeynep se conocían de antes. ¿Por qué no nos dijiste nada? ¿Por qué fingieron ser desconocidos?
La pregunta de Emmir actuó como un detonante.
Zeynep sintió que las paredes se cerraban. Tenía a Carlos enfrente, sonriendo levemente, y a Kerim al lado, irradiando furia y decepción. La presión era insoportable. Las lágrimas que había estado conteniendo brotaron de golpe.
No pudo más.
—¡Lo siento! —sollozó Zeynep, su voz rompiéndose.
Empujó su silla hacia atrás con violencia, haciendo que chirriara contra el suelo, y salió corriendo del comedor, cubriéndose el rostro con las manos.
—¡Zeynep! —gritó Kerim, poniéndose de pie de un salto.
La vio correr hacia las escaleras, huyendo como un animal herido. El instinto de Kerim fue seguirla, exigir respuestas, p