La serenidad en medio del caos tempestuoso
El comedor de la Mansión Seller resplandecía bajo la luz de la araña de cristal. La mesa estaba servida con una elegancia que contrastaba brutalmente con la tormenta que se gestaba en el estómago de Zeynep.
Todos habían tomado asiento. El ambiente, superficialmente, parecía relajado. Emmir comentaba algo sobre las acciones de la bolsa con su padre, y Kerim servía vino en la copa de su madre. Zeynep, sentada al lado de Kerim, mantenía las manos entrelaz