El motor de la camioneta blindada se apagó en el estacionamiento subterráneo de la mansión Turner. Alaric bajó del vehículo con movimientos lentos y calculados, acomodándose las mangas de su camisa oscura que aún permanecían arremangadas. El olor a lodo y pantano se había quedado atrás, sepultado en el océano junto con el cadáver de Vanessa. Antes de subir a la planta alta para buscar a su esposa, Alaric desvió sus pasos hacia el ala oeste de la propiedad, donde Mike lo esperaba en la penumbra