El gran salón principal de la mansión de Miami parecía una pasarela de alta costura trasladada al corazón del crimen organizado. Thiago estaba en su elemento absoluto, rodeado de maniquíes, bocetos desplegados por el suelo, telas de seda importadas de Italia, encajes franceses bordados a mano y muestrarios de diamantes incrustados.
Anastasia estaba de pie sobre un pequeño podio de terciopelo, luciendo un prototipo deslumbrante mientras Thiago corría a su alrededor con una cinta métrica en el cu