Julienne Percy
No sé cuánto tiempo había pasado desde la última vez que me vi en un espejo. O al menos, desde que lo hice realmente, sin desviar la mirada de inmediato.
Esta vez, lo sostuve.
Me enfrenté a ese reflejo sin alma, de ojos apagados y mejillas hundidas. El camisón colgaba flojo, las ojeras eran más marcadas que nunca, y mi cabello era una maraña seca sobre los hombros. No parecía yo. No parecía nadie. Aunque honestamente, yo no era nada.
—Estás desapareciendo… —susurré con la gargant