C19: Dulce y lento.
Julienne Percy
Dos semanas. Quince amaneceres sin miedo, sin órdenes gritadas, sin miradas que pesaran sobre mi piel como cadenas. Quince días desde que crucé la puerta de la mansión de Zaren con la firme intención de no esperar nada, y sin embargo, contra todo pronóstico, encontré un respiro. Algo parecido a la paz. O lo más cercano a ella que podía tener una mujer embarazada y rota.
La casa de Zaren no solo era hermosa, eso lo supe desde el primer momento, sino que tenía alma. Estaba viva de