Julienne Percy
Han pasado cuatro meses desde que supe que una vida crecía dentro de mí. Cuatro meses desde aquella noche en que todo cambió. A veces me cuesta creer que ya estoy por la mitad del embarazo… que cada pequeño movimiento en mi vientre es una señal de que mi hijo crece, fuerte y ajeno al caos que lo rodeó al principio. Esperaba un embarazo lobuno de seis meses, pero al parecer tendré uno humano, la teoría de Leila es que no me encuentro en mi manada, no rodeada de lobos.
Y aunque no