Villa Leone — Tarde gris
El cielo se vistió de nubes,
como si también guardara luto.
El mar, que siempre había cantado en voz alta,
ahora murmuraba bajito,
como si acompañara el llanto que llenaba la villa.
En el jardín principal, donde tantas veces hubo risas,
había flores blancas.
Tantas que el aire olía a despedida.
Dos ataúdes reposaban bajo una marquesina cubierta de lirios,
uno junto al otro, como siempre estuvieron en vida:
Victoria Leone y Lorenzo di Rossi.
Una melodía itali