📍 Villa Leone — Salón principal, esa misma noche
La chimenea crepitaba en la villa, llenando la estancia de un calor acogedor. Nonna Vittoria estaba sentada en su sillón, acariciando un rosario entre los dedos. Ravenna, la Reina Roja, permanecía de pie frente a la ventana, su silueta recortada por la luna.
Luciana bajó las escaleras apresurada, con el teléfono aún en la mano y lágrimas frescas en los ojos.
—¡Nonna! ¡Ravenna! —su voz temblaba entre emoción y nervios—. ¡Arianna llamó!
El rosario