Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana del juicio el ambiente en La Fortaleza era una mezcla de nervios, Nuria estaba frente al espejo de cuerpo entero del vestíbulo, terminando de abrocharse un vestido de corte sastre azul.
Katya apareció bajando las escaleras con una taza de café en la mano y esa sonrisa que parecía un corte de papel: fina y dolorosa.
Vas muy elegante —comentó la rusa, deteniéndose detrás de ella—.







