Capítulo 43 – La verdad bajo la ceniza.
POV Martina
Desde la desaparición de Gabriela, el tiempo dejó de tener forma.
Los días y las noches se mezclaban en un mismo lamento, como si el reloj hubiera decidido castigarme con un bucle eterno de insomnio y lágrimas. No sabía si era lunes o viernes. No recordaba cuántas veces había alimentado a Gabriel, ni cuándo fue la última vez que me duché o comí algo que no fuera sopa fría. Todo mi mundo se redujo a un silencio insoportable… al vacío que dejaba una cuna vacía, unos brazos desocupados