Capítulo 20.
POV MANUELA.
Nunca antes había sentido tanta satisfacción. Las luces del set me apuntaban como si fuera una estrella y el reportero, con su sonrisa falsa, me ofrecía un vaso de agua. Yo lo tomé con elegancia, fingiendo fragilidad, mientras por dentro me hervía la sangre. Había logrado lo que quería: herirla. Romperla desde adentro. Que el mundo la señalara como la impostora que siempre fue.
¿Si mentí? Claro que sí.
¿Y qué?
La gente no busca la verdad, busca sangre. Y yo se las di.
—¿Te dolió ve