C70: Es peor que un perro.
Aquella primera noche fue marcada por un ritual de preparación. La llevaron a bañarse, la vistieron de manera decente, sin lujos ni adornos que pudieran destacar, simplemente lo suficiente para que se presentara ante Milord.
Azucena no comprendía qué intenciones tenía él, y tampoco podía anticipar la brutalidad de lo que le esperaba. Cuando la condujeron a la alcoba del Alfa, Milord no intentó cortejarla ni persuadirla, sino que la tomó sin consideración. Su naturaleza de Alfa era abrumadora, y