El idilio rural en Normandía se había desintegrado como ceniza en el viento. Sebastián y Valeria no perdieron tiempo en lamentos; la aparición de Julian y el mensaje de Mateo habían activado en ellos un instinto que no era de granjeros, sino de supervivientes.
Si Astra está en el espacio, y Julian es su ejecutor, no podemos quedarnos aquí esperando el próximo pulso sónico dijo Sebastián mientras abría un compartimento secreto en el suelo del granero, revelando trajes tácticos de última generaci