Un año después.
La costa de Normandía, Francia, era un lugar de vientos gélidos y acantilados que desafiaban al océano Atlántico. Allí, en una pequeña casa de piedra restaurada, Sebastián y Valeria intentaban aprender el arte más difícil del mundo: la normalidad. Bajo el alias de los "Dumont", vivían una vida de agricultores y restauradores de muebles, lejos de los códigos de programación y los laboratorios genéticos.
Sin embargo, para Sebastián, la normalidad era un disfraz que le quedaba pequ