Mundo ficciónIniciar sesiónMartín, de pronto, se tambalea apretando su pecho. Clío corre y lo sujeta, ayudada por mí. Susan y Enrico también corren junto a él. Mientras tanto, mi suegro no deja de mirar la pantalla de la computadora, donde el video sigue reproduciéndose y aparece un chico sonriente que es su viva imagen.
—¿Por qué no me lo dijiste antes, Leo? —me pregunta Clío, mirando también al chico. —En v






