Kael
El deber es una cadena invisible. La he llevado toda mi vida, eslabón tras eslabón, forjada con cada orden cumplida, con cada juramento pronunciado. Nunca me había pesado hasta ahora.
Observo a Auren desde el otro lado del salón mientras conversa con una dama de la corte. Su vestido azul medianoche contrasta con su piel clara, haciéndola brillar como si fuera una estrella caída entre mortales. Lleva el cabello recogido en un elaborado peinado que deja su cuello al descubierto, vulnerable y