Sofía
Despertarse sin miedo es una forma de libertad que pocos saben apreciar… hasta que la han perdido.
Durante semanas, abrí los ojos sin tener que calcular estrategias, sin pensar en contratos, ni en si Alexander iba a aparecer con su mirada afilada y su lengua letal. No más juegos mentales. No más promesas rotas envueltas en palabras exquisitas.
Solo yo. Solo paz.
Y sin embargo…
La paz también puede doler. Porque cuando te acostumbras a vivir con el corazón acelerado, el silencio te golpea