Sofía
Recibo una llamada que me congela la sangre. Es de mi hermano, Juan. No es normal que me llame tan temprano, mucho menos sin previo aviso. Mi corazón late con fuerza al escuchar su voz temblorosa al otro lado de la línea.
—Sofía… necesitamos hablar.
Lo noto en su tono. Hay algo grave. Algo que no está bien. Mi mente se dispara al instante, recorriendo las posibles razones por las cuales él podría estar tan alterado. Un accidente, problemas con los negocios… pero no. Lo que me dice después